Maravillosa estructura rodeada de olivares, flores y plantas bien cuidadas de todo tipo. Me sentí como en casa por la comodidad tanto de los dormitorios, salón, cocina y baño. Un silencio fabuloso, imprescindible para mí que tengo el sueño ligero. La casera siempre está disponible para cualquier eventualidad, qué puedo decir es uno de esos lugares donde reina la paz y que no puedes dejar de recomendar! Fue un placer volver a casa!!!! Gracias Francesca y familia.